viernes, 26 de junio de 2009

Los ángeles tambien mueren


Anoche cuando volví a casa me encontre con la noticia de la muerte de Michael Jackson y hoy al levantarme también me encuentro con la muerte de Farrah Fawcett, que como imaginaba iba a quedar eclipsada por completo por lo que, al no haber seguido la trayectoria de Jackson, me voy a permitir dedicarle este humilde espacio a Farrah.

Siento plena indignación ante la descafeinada información que se está dando hoy de ella cuando esta mujer que ha luchado contra un cáncer anal durante 3 años se ha esforzado por mostrar su lucha ante los medios con el ánimo de que otros enfermos se apoyasen en su ejemplo, ya que consiguió superarlo; pero el destino quiso volver a repetirle la enfermedad que finalmente la ha conducido a la muerte. Una mujer que pese a conocer su cercano final había enamorado a su compañero sentimental Ryan O'Neal hasta el punto de contraer matrimonio antes de morir.



Su personaje Jill en la popular serie "Los ángeles de Charlie" la lanzó al estrellato y se convirtió en la sex-symbol por excelencia de los ultimos 70's; su melena rubia y su característico peinado marcaron tendecias y sus sensuales posters llenaron millones de paredes en todo el mundo.

Esto me lleva a reflexionar hoy sobre nuestro final; está claro que la muerte afecta por igual a todos sin importar si has sido un ciudadano común o te han llamado mundialmente "rey del pop". Pero, ¿qué sentido tiene morir? ¿Encontraremos después un paraíso como nos tienen prometido? ¿Tal vez una reencarnación? ¿Y una dimensión paralela a la nuestra donde sigamos viviendo sin vivir? Son demasiadas preguntas sin respuesta que al final conducen a un frío pensamiento: si un ser vivo no humano al morir vuelve a convertirse en nada, ¿por qué nosotros tendríamos que aspirar a algo mas?
Solo se me ocurre responder que sin una "segunda existencia" vivir no tiene ningún sentido.

3 comentarios:

  1. Hay amigo mio.. jeje a tu ''indignación'' por la poca repercusion que en tu opinion a tenido la muerte de la guapa actriz de Los Angeles de Charlie, te diré que ayer La 1, interrumpio momentaneamente la emision de Amar en tiempos revueltos para comentar la noticia,y en el TD2 de Lorenzo Milá se emitió un reportaje con su trayectoria profesional.

    A la reflexión sobre la muerte, solo te digo que precisamente por desconocer lo que nos espera despues de las decadas que se nos conceden aqui,debemos darle todavia mas valor a cada segundo,y exprimirlo y disfrutarlo como si fuera el ultimo,porque desgraciadamente,puede que asi sea. Un saludo.

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  2. Descansen en paz, Farrah Fawcett y Michael Jackson. De la muerte podíamos estar hablando hasta morirnos. Yo supongo que cuantas menos preguntas nos hagamos, más tranquilos vivimos. Bastante difícil es ya vivir el día a día, como para pensar en lo que venga después.
    P.D.: No pongas muchas cosas serias de éstas, que no se prestan demasiado a mis coñas. La risa es vida, ¿y si tras la muerte no existe la risa? Sería una putada y de las gordas. ¡Nos vemos por ahí!

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  3. Primero que todo, expresar mis condolecnias tanto por Michael Jackson, Farrah Fawcett y por otros que también han muerto hoy y que han tenido incluso menos repercusión que Jill. Me centro en la reflexión que haces sobre la vida, la muerte y el halo paralelo que tiene mas sustancia. Creo que el planteamiento es erróneo, para que se me entienda, pongo una metáfora: ¿puedo yo no disfrutar el helado que tengo porque despues no tenga otro para continuar comiendo? Creo que no. Sería un poco irracional no saborearlo sólo porque no tenga más para seguir. Sin el ánimo (o si) de parecer Forrest Gump con sus metáforas de vida y cosas comestibles, la vida es el helado y yo el que se lo come o la vive. Creo que no es necesario un planteamiento de vida trascendente y que perdamosel tiempo (el valioso tiempo) de nuestra vida actual tangible en pensar que viene después. Es mejor no pensar en el futuro sino vivir la vida de ahora, la que tenemos, un carpe diem en toda regla, vaya. Como dice Fernando Savater en su "Ética para Amador", no hay que plantearse si hay vida después de la muerte sino vida antes de la muerte y, lo que es mejor vida dentro de la vida. Seamos felices, disfrutemos lo que tenemos y no nos pongamos transcendentales que la vida son dos días y viene lloviendo, y luego Dios dirá

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